Las colas,muchas veces,en el día de San Isidro tienen Kms y es una azaña lograda,cuando después de mucha paciencia,te encuentras ya dentro del patio de la ermita,ahora,ya sólo queda esperar el turno y estaremos en la fuente,pero mientras tanto,algunos juegan y lucen sus bonitos claveles en el chulapo y castizo chaleco.
Como por jemplo,este niño,ja,ja,ja,es mi hijo Kevin,pasándoselo pipa mientras esperábamos turno en el patio,con Héctor,otro de mis sobrinos.Sí,sí,Héctor fue quien me anuncio que empezaría el fenómeno de la Kittymanía,je,je,je.¿Recordáis los seguidores habituales del blog que un día lo comenté?.
!Estos niños!.
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